Cancelado el evento César Rincón: Crónica de un Guerrero

Buenas tardes,El evento César Rincón: Crónica de un Guerrero, programado para el viernes 19 de febrero en Uniandinos…

Posted by Club Taurino La Verónica Juan Solanilla on Lunes, 1 de febrero de 2016

TAUROMAQUIA Alcalino. APOTEOSIS A MEDIAS Y DOS SANTOS EN EL RECUERDO

Por  Alcalino 
El post toro de lidia mexicano tiene esas cosas. Bobalicón por naturaleza, no provoca desconfianza en los toreros, pero sí los obliga a utilizar una técnica ad hoc para sacarles algún partido. El riesgo es que, como ocurrió el otro domingo en la México, por bien trazado que éste neotoreo sin toro esté, la gente tarda en calentarse una eternidad. Les sucedió a Morante y a El Payo con sus dos primeras menudencias astadas. Y con alguien tan gélido como Fermincito Espinosa, no sólo tarda sino que no se calienta nunca. Dos caminos le quedan a la estoica concurrencia: bostezar a discreción o aplaudir tibiamente. Como es natural, ante salidas tan poco alentadoras, la parroquia se divide, de acuerdo con el temperamento o la digestión de cada cual. Previendo esto, y habida cuenta que se anunciaron teofilitos –atroz elección–, para ver a Morante por única vez en la temporada y a Octavio por tercera, la gran cazuela cubrió menos de un cuarto de su aforo.
Los ausentes se perderían una hermosa faena de José Antonio Morante Camacho. Adaptada, claro está, a las modalidades del disminuido sucedáneo nacional del toro de lidia. Ya con su primero se notó que el sevillano estaba en vena, sólo que con aquella miseria bovina, a la que muleteo con gusto y pulso, emocionar era un imposible. Luego vimos a El Payo urdir la primera pieza de su tarde más torera del año. Ni así reaccionó el público, cuyo malestar no tardaría en estallar en protestas, provocadas por la insignificancia del primer bicho de Fermín. Otra tarde al despeñadero, pensábamos todos.
Paréntesis feliz. El cuarto se llamó “Debutante” y, aplomado de salida, medio topeteó el capote morantino echando las manos por delante. Aun así, se llevó media piramidal. Y, tras el puyazo simulado, un rítmico quite por chicuelinas, perfumado con aromas de la Puebla, al que acudió al paso y con la carita a media altura. Mismas características que mantendría hasta el final.
No obstante, tras intrascendente tercio banderillero, se notó que conservaba algunos alientos para la faena, iniciada por Morante fuera de las rayas del tercio con suaves muletazos por bajo que lograron fijar su aparente indiferencia. Y de ahí en más, el milagro. No fue, estrictamente hablando, la faena histórica que cantan los aedos –para eso se necesita un toro de casta cabal–, pero sí un muleteo justo y templado, imaginativo, elegante y sutil, casi todo sobre el pitón derecho, en el que su inspirado autor tuvo la cualidad de esculpir sobre materia quebradiza una pequeña obra de arte. Para lo cual utilizó el cincel con gentileza de pincel de acuarelista, hasta conseguir que “Debutante” sacara algún celo de su escasísima bravura para repetir sobre el engaño. No hubo, no cabía, la menor brusquedad, todo discurrió como discurre entre meandros suaves un río cristalino y sereno, cuyo espejo reflejaba esa grácil elocuencia de la que solamente Morante es capaz. Fuera de un desarme provocado por inesperado salto de carnero, todo fluyó sin toques discordantes, molinetes en la cola ni adornos chorreantes que violentaran el cuadro. Hacia el final, “Debutante”, tras seguir dócilmente la muleta morantista imantado por un temple infinito, despertó de la hipnosis, volvió grupas y se encaminó hacia toriles, completamente rajado. Costó igualarlo, pero tres cuartos de espada defectuosos –trasero y tendido el acero— lo hicieran doblar como si de un estoconazo en la cruz se tratara. Con el post toro de lidia mexicano esto es posible. También que un juez como Jorge Ramos ordenase el arrastre lento para semejante piltrafa.
Las dos orejas estaban cantadas. Y encantados público y torero. ¿Cómo es que para una obra tan llena de virtudes no se pidiera el rabo, trofeo consagratorio? Pues porque en rigor nunca existió ese equilibrio de fuerzas que demanda el toreo para asomarse a la perfección y suscitar el éxtasis. No es lo mismo música de cámara que concierto sinfónico. Aunque ambas modalidades transporten en sus notas el secreto del arte.
El otro “Debutante”. A un toro del mismo nombre, con la divisa de Eduardo Funtanet, que se presentaba en el DF, le cuajó El Capea su faena más plástica, templada y redonda en la Monumental, premiada con varias vueltas al ruedo –sin trofeos porque lo pinchó—y con el público sin quererse ir. Alternaba, a plaza llena, con Antonio Lomelín y Mariano Ramos (10.02.85). Y quien vio aquello es difícil que consiga olvidarlo.
Gesta histórica de Manolo dos Santos. Este viernes 29 se cumplirán 66 años de la única tarde en que un matador de toros ha paseado cuatro orejas y dos rabos en la Plaza México. Los toros eran de Pastejé –“Goloso” y “Chato” sus nombres–. Y el torero, un joven nacido en la provincia portuguesa de Golegá 24 años atrás. Sus alternantes, dos glorias del toreo mexicano, Luis Castro “El Soldado” y Silverio Pérez. Y el marco, la 5ª corrida de la tardía temporada grande de 1950, con la plaza colmada hasta el reloj.
En ese entonces, las relaciones taurinas entre México y España estaban rotas, producto del segundo boicot de la historia, enderezado contra Carlos Arruza, invasor indeseable, pero también, extrañamente, contra su aliado local Manolete, a principios de 1947. Y Dos Santos cumplía su cuarta actuación consecutiva. Había irrumpido por sorpresa, pero desde la triunfal confirmación doctoral (08.01.50) no se cayó ya del cartel, con cuatro orejas cortadas hace ese momento y un quitazo por gaoneras a “Muchacho”, de Torrecilla, que le valió inmediata y clamorosa vuelta al ruedo. En México, la fiesta iba saliendo de la conmoción del encimismo –que sucediera al adiós de los grandes veteranos de la Época de Oro–, y el toreo suave y rítmico de Dos Santos, muy parado además, citando casi siempre desde largo y pródigo en templado toreo izquierdista, provocó, desde el primer momento, una justa explosión de júbilo.
Sus dos faenas a los de Pastejé –bravos y nobles a la vez—mantuvieron, mejorada, esa tesitura, pero con mayor temple y ligazón que nunca. Más alegre “Chato”, algo quedado “Goloso”, que lo prendió y le rompió la ropa en arriesgada dosantina, con ambos lució hasta el delirio la entrega e inspiración del lusitano, artífice del pase natural, que entró a matar las dos veces con el ruedo cuajado de sombreros. Y como las cosas, cuando ruedan bien, suelen salir redondas, las estocadas de Manolo, volcándose sobre el morrillo y apuntando a la cruz, hicieron pupa a los de Pastejé. De modo que el juez –Lázaro Martínez—sacó enseguida el pañuelo verde, y todo mundo aclamó el otorgamiento de los máximos apéndices en interminables vueltas al anillo, preludio de la tumultuaria salida en hombros reservada para estos casos.
Para Dos Santos fue, no hay que decirlo, su tarde cumbre en México y acaso la mejor de su vida. Ese año quedó líder del escalafón español con 80 corridas toreadas. Fue un favorito del público de Sevilla –donde tomó su segunda y definitiva alternativa de manos de Chicuelo, 15.08.48–, pero una serie de graves percances frenaron su marcha y determinarían su pronto alejamiento de los ruedos. Cuando quiso recuperar el tiempo perdido, a principios de los 60, ya era tarde. Radicado en su país, dirigía los destinos del coso lisboeta de Campo Pequenho cuando, joven aún, un brutal accidente vial se lo llevó para siempre (18.02.73). Como a su gran amigo y rival Carlos Arruza, y como a César Girón, Curro Caro, Rafael Gitanillo, Jaime Bravo, Finito y tantas víctimas del volante más.
Al ocurrir su eclosión triunfal en la México pocos podían relacionarlo con el joven desconocido y tímido al que Armillita le había cedido muleta y estoque en El Toreo menos de tres años atrás (14.12.47), sólo para que “Vanidoso” –otro pastejeño, curiosamente—le seccionara la femoral al dar un pase de pecho zurdo. Desgracia que lo llevó a renunciar a dicho doctorado, antes de rehacerse y reescribir su historia torera. Con una fortaleza de carácter no denunciada por su rostro aniñado, pero presente ya la tarde de Cuatro Caminos, cuando con el muslo bañado en sangre recuperó su muleta en intentó volver a la cara de “Vanidoso”. Evidentemente, algo más que finura y clase debía albergar en su interior el único espada que ha logrado cortar cuatro orejas y dos rabos en los 70 años de vida del coso de Insurgentes.

FERIA DE MANIZALES 2016

Por: Julián Parra Díaz

Manizales ya tiene en la calle los carteles oficiales para la feria del 2016, con grandes atractivos que hará que los aficionados del mundo, se movilicen hacia la capital de Caldas. Aquí los carteles.

Carteles para la feria de Manizales 2016.

Panorámica del lleno en la Monumental de Manizales

Toreros de Colombia, México, Francia, Perú, y España, participarán en la feria.

CARTELES FERIA DE MANIZALES 2016

Lunes 4 de enero
Novillos de Salento
Leonardo Campos “El Choni”
Guillermo Valencia
Leo Valdéz (Mexicano)

Martes 5 de enero
Toros de Santa Bárbara
Willy Rodríguez (rej)
Cristóbal Pardo
Andrés Roca Rey

Miércoles 6 de enero
Toros de Mondoñedo
Sebastián Vargas
Iván Fandiño
Guerrita Chico

Jueves 7 de enero
Toros de Dosgutiérrez
Diego Ventura (rej)
Alejandro Talavante
Sebastián Reyter

Viernes 8 de enero
Festival taurino
Ejemplares de Ernesto Gutiérrez
Enrique Ponce
Julián López “El Juli”
Sebastián Castella
Alejandro Talavante
Diego Ventura (rej)
Manuel Libardo
Santiago Gómez

Sábado 9 de enero
Toros de Achury Viejo
Manuel Jesús “El Cid”
Sebastián Castella
Santiago Naranjo

Domingo 10 de enero
Toros de Ernesto Gutiérrez
Mano a mano
Enrique Ponce
Julián López “El Juli”

Read more: http://www.antena2.com.co/toros/noticias/carteles-feria-de-manizales-2016-89392#ixzz3sZ4fBiY4

CARTAGENA DE INDIAS: Celebrara dos festejos

2 y 3 de enero, toros en Cartagena
2 y 3 de enero, toros en Cartagena

POR. Guillermo Rodriguez

Cartagena de Indias que cuenta con una de las plazas de toros màs bellas de Colombia, esa corona que se eleva al cielo, celebrarà dos festejos el 2 y 3 de enero. La priemra serà una corrida mixta y la segunda un Festival…

El 2 una corrida de toros con ejemplares de Ernesto Gutierrez. Se contarà con el vizcaino Ivàn Fandiño , Pepe Manrique y Sebastiàn Vargas, dos figuras nacionales de contrastadas tauromaquias. Y lidiarà un toro a caballo un rejoneador que tiene una proyecciòn insospechada, Sergio Colmenares.

Al dìa siguiente, domingo 3 de enero, ejemplares de Las Ventas para Fandiño, Manrique, Vargas, Colmenares, Moreno Muñoz, Andrès Bedoya y Andrès Manrique..

De tal guisa que Cartagena se suma a Manizales, Medellìn, Cali, Lenguazaque, Ubaque, Une……

Enhorabuenq a los organizadores…

FERIA DE CALI

 

 COMUNICADO DE PRENSA

LISTA LA TEMPORADA ‘TOROS PARA TODOS’ COMO APERTURA DE LA FERIA TAURINA 2015

Cuatro festejos de entrada gratuita para disfrutar en familia.

La Plaza de Toros de Cali S.A. anuncia oficialmente que realizará la temporada ‘Toros para Todos,una experiencia para disfrutar en familia, durante cuatro domingos consecutivos desde el 15 de noviembre hasta el 6 de diciembre, como antesala a la temporada grande en Cañaveralejo.

El presidente de la Sociedad Anónima, doctor Alfonso Otoya Mejía, expresó que las cuatro tardes son organizadas directamente por la entidad que dirige y al mismo tiempo hizo una invitación cordial a todos los caleños para reclamen sin costo alguno sus boletas en las taquillas de la Plaza de Toros de Cali.

La Empresa espera que las familias caleñas acudan a la plaza masivamente estas cuatro tardes y disfruten de tardes taurinas sin costo alguno por boletería para los asistentes”, agregó el dignatario taurino.

Este ciclo consta de tres novilladas (dos de ellas con picadores y una sin picadores) y una gran corrida de toros para colombianos. Los carteles y fechas son los siguientes:

Noviembre 15, a las 4:00 p.m. Novillada sin picadores, con astados de Bengala, para: Mauricio Salas, Antonio Hernández, Francisco Puerta, Samuel Velásquez, Alejandro Restrepo, Juanito Ramírez.

Noviembre 22, a las 4:00 p.m. Novillada con picadores, con novillos de la ganadería de Salento, para: Sebastián Fonseca, ‘Manolo’ Jiménez y Juan Hernández.

Noviembre 29, a las 4:00 p.m. Novillada con Picadores, con ganado de la ganadería de Fuentelapeña, para: Juan Camilo Alzate, Nicolás Gutiérrez (de Mexico y ‘Príncipe de América’.

Diciembre 6, a las 4:00 p.m. corrida con toros de Ambaló, para los espadas colombianos: Diego González, Ramiro Cadena, Gustavo Zúñiga, César Manotas, José Fernando Alzate y Franco Salcedo.

Los invitamos a reclamar gratuitamente sus boletas desde el jueves 12 de noviembre en las taquillas de La Plaza de Toros de Cali, TOROS PARA TODOS: una experiencia para disfrutar en familia.

 
Alejandra Acebedo
Mercadeo y Publicidad
Plaza de Toros de Cali S.A

Mi querida Tele

Reportaje C.R.V.

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Una mascota es, legalmente, un producto de uso y consumo idéntico a un lavaplatos. Sin embargo no lo percibimos así. El perro que está en casa, no se describe como algo ‘de uso’. Es uno más de la familia. Un lavaplatos no es de la familia, sino para la familia. Es un don nadie silente, como lo es el frigorífico, aunque a éste la familia le tiene más apego por lo que guarda y conserva. Afecto éste menor respecto al que se tiene por la tele ya que ésta entretiene, da fútbol, hace tribu y, hasta puede hacer compañía. Si un lavaplatos se estropea, pues se lava a mano, malestar chico frente a que se nos quiebre la nevera en agosto o que se funda la tele antes del Madrid/Barcelona. Ese día de agosto la nevera se nos hace de la familia, y ese día la tele es tan vital como el perro en el salón. En todos los casos, miramos si está en garantía o no, lo arreglamos o devolvemos. Es mera descripción sobre la importancia de elementos caseros que, por ley de consumo, son iguales.

Pero, y ésta es la madre del cordero, ¿sabía que si se le estropea el perro, puede exigir su cambio, devolución… sabía que, como la tele, tiene dos años de garantía? No. No lo sabe. Ni el dueño del perro. Ni esta sociedad que anda alimentando el gran negocio en nombre de la sensibilidad del llamado buen trato animal. Ningún “dueño” de un animal de ‘compañía’, percibe a su Toby como un objeto cuyo manejo de compra venta es similar al de un electrodoméstico. En el año 2007, el Instituto Nacional de Consumo dictaminó que la compra venta de un animal de compañía se rige, a todos los efectos, de la misma manera que la compraventa de una Termonix. La Generalitat de Cataluña en 2015, trasladó de forma efectiva a través de su Oficina de Consumo, la reglamentación de la compra venta de mascotas de forma minuciosa. Tan minuciosa que viene a evidenciar la teoría de este medio sobre el vínculo antis/animalistas/mascotas/negocio, tanto como lo evidencia la propia redacción de estos reglamentos, leyes u ordenanzas.

Es tan evidente, que las cuestiones morales aludidas por los antis (bienestar animal, maltrato, crueldad…), no sólo no son aplicables a la tauromaquia, sino que son exclusividad de un negocio millonario, hipócrita y maltratador de animales que ha logrado, mediante una comunicación de décadas, una manipulación social que usa la sensibilidad de los afectos para hacer negocio con esos afectos. Porque, al mismo tiempo que muestra a la sociedad ‘la crueldad del toreo y su sangre’, una vez abierta la espita de la ternura, introduce en las personas la calidad humana que consiste en convivir con un animal. Unos lo hacen poco sutilmente: enseñan la sangre y piden dinero para su cruzada de bienestar animal (PETA, por ejemplo, que ha declarado en 2014 donaciones e ingresos por valor de 52.000.000 de dólares). Otros lo usan para su voto (yo lo voy a prohibir), otros por cuestiones tribales o casi ideológicas como animalistas o veganos. Y, todos ellos, todos, favoreciendo a un negocio de multinacionales que ya se considera más rentable que las petroleras de los años 70.

Todo ha sido una manipulación impecable desde el punto de vista de la comunicación. Basada en dos acciones. Una, provocar inexistencia del silencio y, otra, la manipulación de las palabras y su significado.

Primero, hagamos ruido. En esta sociedad, todo es ruido. Vivimos bajo una manipulación que consiste en que a cada minuto, en cada día, en cada medio, nos dicen qué debemos hacer con los animales. Esta forma de comunicar nueva, el ruido, trata de evitar el silencio en el que una persona se quede a solas con su pensamiento, con sus instintos, sus sentimientos o con su cultura.

Segundo. Han conseguido lo que el escritor norteamericano Philip K. Dick explicó así: ‘La manipulación de la realidad es la manipulación de las palabras. Si se controla el significado de las palabras, puedes controlar a la gente que usa esas palabras’. Es decir, que al ruido insistente, le han dado el contenido de la manipulación de las palabras y su significado: ‘Naturaleza’, ‘Ecologismo’, ‘maltrato’, ‘violencia’, ‘crueldad’. Las negativas se las atribuyen a la Tauromaquia . No se trata de una teoría de la conspiración, sino de una elemental conclusión que se saca de realidades de textos y normativas dictaminados por quienes, en su día, prohibieron el toreo para erradicar el mal trato del toro y el negocio basado en el sufrimiento del toro:

1.- La Generalitat define y delimita qué es y quiénes son animales de compañía: un animal doméstico que las personas mantienen… en el hogar, con el fin de tener compañía. A efectos de la Ley, gozan de esta consideración los perros, los gatos y los hurones.
Veamos. Un animal de compañía lo es porque un humano quiere tener compañía. No por otra razón más honorable o poética, ni por salvar la naturaleza, ni el mundo. Gozan de esta consideración… es decir, que son privilegiados: perros y gatos y hurones. Pero ¿no dicen los animalistas en sus principios básicos ‘igualdad por razón de especie’? Pueden decirlo, pero el negocio los excluye. Porque animalistas, veganos, etc., están siendo usados por el negocio y, sabiéndolo (publicaremos los enfrentamientos actuales entre ecologistas, animalistas, bienestaristas, especistas…). A Anselmi, líder de la prohibición de Barcelona, lo utilizó el negocio, y calla ahora en sus viajes de Marco Polo prohibicionistas y subvencionados, ante lo que es un maltrato animal tan evidente como sus números de rentabilidad. Lo de definir al ‘hurón’ como animal doméstico es ya un atentado a la definición de naturaleza. Pero el hurón es una de las mascotas más demandadas en Cataluña.

2.- Hay una economía directa basada, forzada o impulsada por esta normativa. Todo es bisnes. La normativa exige que la compra venta se haga de la misma forma que si compramos en una tienda un lavaplatos: datos identificativos, impuestos que van a las arcas púbicas, etc… Se exige un microchip, un seguimiento sanitario, una alimentación adecuada…

3.- Destruyendo los principios morales que predican animalistas y veganos (erradicados en partidos como Podemos y por tanto activos en la prohibición del toreo) la hipocresía de la norma que ‘regula’ el negocio, llega al precio al alza en función de un principio absolutamente racista. No especista ( de especie), sino racista: dentro de una misma raza de perro, por ejemplo, el pedigrí o certificado de raza, que les hace más caros o más baratos. Pedigrí que se visa con tanto celo que incluso ya hay normativas proteccionistas del mercado: hay países productores de perros de raza con pedigrí que no se admiten en España o en Cataluña. Por el pedigrí se controla la natalidad, la reproducción… El pedigrí es útil si es elitista. En masa no deja de ser un producto barato.

4.- Dice la norma que ‘quien vende, deberá responder por los defectos que presente un animal de compañía hasta los dos años siguientes’ a la compra venta. Al igual que su tele, si es en el plazo de seis meses, lo puede devolver o cambiar. Si es después de ese medio año de garantía, ha de demostrar que no se trata de un ‘uso defectuoso’ de lo comprado, la mascota. Incluso puede devolverlo si le afirmaron que tenía habilidades de uso específico y no las desarrolla, etc… Todo muy moral muy ético, nada vejatorio para el animal, y, sobre todo, nada que pueda ser entendido como negocio.

5.- La normativa anima a una buena alimentación, la ‘adecuada’, a un control sanitario minucioso y ‘adecuado’, anima a la esterilización y castración (literal: ‘Es una forma efectiva de evitar la super población’). Es decir que desde los poderes públicos que prohibieron la Tauromaquia, se anima a un negocio cuya moralidad es ínfima para con el trato animal, que lo convierte en un ‘producto de uso y consumo’ que ha apoyado el desarrollo, negocio y riqueza de empresas multinacionales, que ha desarrollado una medicina especial privada tan avanzada o superior a la dedicada a los humanos… Es tan evidente esta afirmación, es tan real como escrita.
El uso perverso de un ruido constante contra la Tauromaquia y su crueldad, la incitación a la posesión de la mascota, el desarrollo de este negocio, es el debate moral que han secuestrado a la sociedad española pervirtiendo los significados de maltrato, bienestar, crueldad… Y es el debate que hay que abrir y mostrar al público, con datos, con argumentos, con una solidez incuestionable.
Porque esta perversión de la norma de uso y consumo es tan certeramente aliada del negocio, que se permite la barbaridad moral de definir a otra parte del negocio, el ‘animal exótico’, así: ‘Un animal exótico de compañía es una animal de la fauna salvaje… que ha asumido la costumbre del cautiverio’. Pensemos: un animal salvaje (libre, en su medio por naturaleza y evolución) que se extrae de su medio natural y, que ASUME LA COSTUMBRE DE SU CAUTIVERIO. Dice el Diccionario de la Real Academia, sobre el verbo asumir:
1. tr. Atraer a sí, tomar para sí.
2. tr. Hacerse cargo, responsabilizarse de algo, aceptarlo.
3. tr. Adquirir, tomar una forma mayor.

Es decir, que una serpiente o un guacamayo, voluntaria y objetivamente toma para si su cautividad, se hace cargo de ella, la acepta, se responsabiliza de su cautiverio, lo adquiere y toma una fuerza mayor.

Los hipócritas y maltratadores son ellos. Y éste ha de ser el argumento de la Tauromaquia, que consiste en regresar a las palabras el significado que les corresponde: mal trato, negocio, crueldad, violencia…

(Éste es el primer reportaje de la serie que mundotoro.com publicará para la argumentación social de la Tauromaquia. Incluye: el negocio y las inversiones de PETA, las subvenciones y ayudas a los animalistas, los enfrentamientos silenciados entre animalistas y ecologistas, la antítesis entre ecologismo y animalismo. el interior de Podemos Animal,… para terminar con el análisis económico del negocio del auténtico maltrato animal: la mascota)

Hacia el otro lado ( La Fiesta)

Por Jorge Arturo Díaz Reyes
El cuadro del pintor español Miguel Barceló alegoriza la trashumancia de la fiesta, que desde hoy, terminada la temporada europea, se dirige otra vez como todos los años, hacía América. La obra, realizada en 1990 y ubicada en la Galería Bruno Bischofberger, de Zurich está cotizada en aproximadamente un millón de Euros.

 

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La Peña Taurina Universidad del Rosario. Incursionara en la organización de la Corrida de la Afición

Bogotá D.C.,

Cordial Saludo
La Peña Taurina Universidad del Rosario le desea compartir la presentación de nuestro próximo evento a realizar este 12 de Diciembre: La Corrida de la Afición.

La Peña Taurina Universidad del Rosario ha sido un grupo que ha roto todos los records y pronósticos. Creamos afición a masas y hemos ganado un respeto inigualable. Hemos hecho todo tipo de actividades que siempre, sin excepción, terminan con un exitoso “no hay billetes”, y por consiguiente, gente que se queda por fuera ansiosa por conseguir un cupo.

Por eso confiamos en que es hora de pasar a otro escalón. Queremos hacer una corrida de toros. Una corrida para crear afición, con boletería muy económica e innovación en todos sus aspectos para cautivar a todo público.

Será una corrida de la más alta categoría en la Plaza de Toros Marruecos. El cartel estará conformado por Sebastian Ritter, Luis Bolivar y un torero español aún por definir. En este puesto barajan los nombres de Sebastian Castella y Diego Ventura. Los toros reseñados son de la ganadería Juan Bernando Caicedo. Todos ellos han logrado con premios en Colombia y el mundo los argumentos suficientes para crear gran expectación en la afición capitalina.

El cartel marcará la historia de la tauromaquia porque es la primera vez que jóvenes logran poner de acuerdo a ganaderos, toreros, empresarios y peñas para unir fuerzas y sacar adelante esta tan importante corrida. A esto se le suma que gran parte de las utilidades serán donadas a una causa benéfica. Por eso será el cartel que cada aficionado sienta propio, vea como ejemplo y guarde como reliquia.

Queremos poner a todos los estamentos del mundo del toro de acuerdo, que cada quien sienta suyo el evento y hacer de este cartel símbolo del esfuerzo a nivel mundial por darle futuro a la fiesta brava.

Nuestra proyección radica en que esto se vuelva una tradición, así como lo es el festival nocturno en Manizales o la de beneficencia en Madrid, pero que esta una a toda la afición capitalina como símbolo de toda la crisis que hemos pasado y también como medio para superarla.

Entre nuestras estrategias publicitarias están:

1. Inaugurar el evento en el auditorio principal de la Universidad del Rosario con aficionados ilustres de la fiesta brava y una página para la revista Jet Set.
2. Pagar publicidad dirigida a posicionarla con la visión que le presentamos en medios electrónicos e impresos nacionales e internacionales.
3. Colocar publicidad alrededor de toda la ciudad.
4. Publicitar el apoyo de personalidades del mundo del toro por redes sociales.
5. Publicitar por los medios antes mencionados la donación de utilidades a una causa benéfica.

En ese sentido, le proponemos poder contar con su apoyo moral, que nos ayude a hacer de esta la corrida de los Bogotanos, que asista a nuestra inauguración en la Universidad del Rosario y, por supuesto, que asista a la corrida. El cartel y las fechas confirmadas de inauguración y corrida se las estaremos compartiendo por este medio.

Cordialmente,

Co-Presidente Co-Presidente
Cel: 3178867852 Cel: 3176679383
Herrera.alfredo@urosario.edu.co Gonzalezbu.maria@urosario.edu.co

 

YO SOY TAURINO

Nuestro Socio Edward Soler nos envia este articulo del blog  magnificomargarito.com

Si en una corrida de toros solo ves la muerte del animal, es una barbaridad. Si lo reducimos a eso, estamos de acuerdo; a mi también me da pena ver a un toro sufrir y de hecho los toreros que matan mal y provocan un dolor y un sufrimiento innecesario al animal se llevan enormes pitadas y todo el desprecio de los aficionados. No conozco a un solo aficionado a los toros que disfrute con la muerte de un toro, no somos unos psicópatas. Pero tampoco conozco a ningún aficionado a las langostas que disfrute viendo como se retuercen al ser sumergidas vivas en agua hirviendo. No conozco a ninguna persona a la que le guste ver los chillidos del cerdo cuando le degüellan, le cuelgan y muere desangrándose poco a poco. A mi no me gusta ver morir toros, ni langostas, ni lechazos, ni moscas. Me produce una enorme pena ver ese último instante, el paso binario del uno al cero, del ser al no ser, la despedida de la vida hacia la incógnita eterna. No me gusta nada, en ningún caso, aunque no todas las despedidas son iguales. Un simio nos genera más empatía que el resto de mamíferos, y a su vez los mamíferos nos producen más empatía que los peces, y los peces que los insectos, porque la empatía funciona por identificación y nos identificamos más con los más parecidos. Compartimos con los simios y con el resto de mamíferos mucho más que con un pez o un escarabajo y, por lo tanto, su muerte nos produce más pena. Del mismo modo, la muerte de un insecto nos produce más pena que la de otro tipo de ser vivo que sea del reino vegetal y no del animal, -un geranio por ejemplo. Y la muerte de una persona más que la de un simio, porque supongo que estaremos todos de acuerdo en que una persona es más importante que un animal. Si esta última premisa no está clara, tienes un grave problema mental y te lo deberías mirar porque eres peligroso. Esto no es debatible. La persona más odiosa del planeta es más importante que cualquier animal. La vida de Pablo Motos, pongamos un ejemplo, vale más que la de tu perro.

Pero pasa una cosa: pasa que el ser humano es un depredador, pasa que el ser humano mata animales. Lo hacemos todos, no solo los que lo hacen físicamente. Yo no he matado un bicho en mi vida, no tengo cojones para ello, me moriría de pena y por eso pago –al igual que tú- a otros para que lo hagan y así poder comerme una merluza, unas lentejas con chorizo, una pechuga de pollo o un sándwich de pavo. Todos y cada uno de nosotros matamos animales; no eres más que yo por poner un precioso torito muriendo en facebook, no te da mas pena que a ti que a mi ese toro vomitando sangre. Ni un solo antitaurino tiene más amor hacia el toro bravo que un taurino, ya vale. Al igual que los cazadores, los aficionados a los toros suelen ser enamorados de los animales, así que no me pongas la fotito de los cojones a no ser que quieras que te ponga yo a ti la de un corderito sacrificado, o la agonía de un cerdo de dos semanas de vida boca abajo. ¿Hasta donde puede llegar tu cinismo?

A todos nos da pena ver morir a un toro pero el toro bravo es un animal que no tiene otra función que morir en la plaza, al igual que otros que tienen la función de morir en el matadero para alimentarnos, para darnos cuero, grasas o lo que sea. Los perros se crían para darte felicidad y compañía, no para comértelos. Cada animal sirve para lo que sirve y los toros de lidia sirven para la lidia. Es un animal que no vale para la agricultura, que no vale para la cría de carne, y que su crianza es tan sumamente larga y costosa que no es rentable para nada que no sea la lidia. Nadie criaría toros de lidia si no hubiera lidia. Y meter a un toro a un zoo es como meter a Rocky en catequesis. El toro bravo es una animal mitológico, mágico, hay algo atávico en la lidia. El toro bravo ataca al ser humano, tiene instinto asesino y medirse a esa bestia de seiscientos kilos y dos pitones de un metro cada uno con una espada y una muleta no es lo mismo que matar a un animal doméstico e inofensivo de una descarga fría y terrible. Los toros son agresivos y si pueden te matan, porque ese precisamente es su misterio, que un hervíboro tenga instinto asesino y genere endorfinas en la faena. Por cierto, que el toro tampoco te va a comer a ti si te mata.

No voy a entrar hoy en si los toros son o no son arte o cultura porque si no te gusta, no te gusta y punto. No te voy a convencer de lo contrario, primero porque es imposible y segundo porque me da exactamente igual que te guste y seas capaz de entender o no el arte que hay –en mi opinión- en la tauromaquia. En mi opinión y en la de asesinos analfabetos como Goya, Picasso, Alberti, Lorca, Hemingway, Dalí, Orson Welles, Ortega y Gasset, Buñuel, Miró, Calamaro, Sabina, Serrat y un inacabable etcétera. Si no te gusta, no te gusta. Esto se siente o no se siente y es imposible para mi explicarte lo que siento cuando veo ligar una buena faena a Morante de la Puebla, del mismo modo que para ti será imposible explicarme por qué amas a tu mujer y lo especial que la encuentras. Es una cuestión de sentimientos y no se pueden explicar.

Comprendo que no te guste, comprendo que no lo consideres un arte, comprendo que te de mucha pena ver morir a un toro, comprendo que solo veas a un ridículo hombrecillo vestido de payaso haciendo putadas a un animal. Lo comprendo todo. Pero te pido una cosa: no te olvides nunca de que cada vez que me llamas asesino a mi por sufragarlo, te llamas asesino a ti por entrar en una carnicería. Y que cada vez que yo lo sufrago no llevo a los toros a la muerte sino que permito que se sigan criando toros que de otra manera jamás nacerían. Y que cada vez que tú luchas contra las corridas de toros, luchas sin saberlo por la extinción de esta especie. Los toros no son alegres animalillos que pastan libres y luego llegan unos señores a matarles. Es justo al reves. Si no hubiera lidia no habría toros pastando durante toda su vida (vida por cierto que ya querría yo para mi).

Entiendo que tu puritanismo y tu blancura nuclear vea en mí a un asesino oscuro manchado de sangre, sediento de muerte, pero no te olvides que eres un ser humano, formas parte de la humanidad, de toda la humanidad, y estás tan manchado de sangre y de muerte como yo, aunque no la quieras ver. La vida y la muerte, son tu patria. Y la luz y la sombra, y el animal y la persona, lo masculino, lo femenino, la arena, el tendido, el triunfo y el fracaso, la alegría y la tristeza. Prohíbe si quieres los toros pero jamás podrás prohibir el instinto del toro ni el del torero. Ni mi capacidad para emocionarme cuando vea a uno enfrente del otro.

TAUROMAQUIA. Alcalino.- Los antitaurinos y la carta de Castella

Por Alcalino

El pasado martes 11, este columnista estuvo en la querida y muy taurina ciudad de Huamantla, invitado a inaugurar el ciclo cultural paralelo a su feria tradicional. Elegí como tema Los enemigos de la Fiesta, referido tanto a los de fuera como a los de dentro. Ese mismo día, los principales diarios de España publicaban una carta firmada por el diestro francés Sebastián Castella en la que, por fin, una figura del toreo se atreve a reclamar de la autoridad el cumplimiento de los diversos artículos constitucionales –tanto de la Unión Europea como del Estado español–, activamente vulnerados por el antitaurinismo organizado en su pretensión de prohibir las corridas de toros, mismo que, ante la nula reacción gubernamental, ha llevando su escalada hasta la arena de las plazas de toros, invadidas por abolicionistas para agredir toreros, perturbar la marcha del espectáculo e insultar al público presente.
La carta de Castella. El espada galo no se limita a denunciar las agresiones. Señala uno a uno los artículos constitucionales constantemente violentados por el furor antitaurino, desde el que garantiza la seguridad personal, amparada por el 6 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, hasta el que protege al ciudadano comunitario contra cualquier forma de discriminación (art. 21), pasando por los que garantizan la libertad de pensamiento (art. 10), la libertad de expresión (art. 11) y la libertad de las artes (art. 13).
En cuanto a sus precisiones con la Constitución española en la mano, Castella no es menos explícito: el estado tendría que proteger a la fiesta brava, a sus profesionales y a sus seguidores de quienes acostumbran violar sus artículos 14 (“los españoles son iguales ante la ley”), 18 (“Se garantiza el derecho al honor”), 20 (“Se reconocen y protegen los derechos (…) a la producción y creación artística) o 35 (“Todos los españoles tienen el deber y el derecho al trabajo). Identifica a la corriente animalística con una persecución ideológica y política que ha reducido a los profesionales y aficionados al toro a ciudadanos de segunda, al intentar privarles de su derecho al trabajo y a la libre elección y al ejercicio de sus preferencias artísticas, mientras se vulnera su honor al tildarlos de asesinos y de seres incivilizados y peligrosos, y todo en nombre del progreso social y moral, del cual la UE, por cierto, se está alejando a grandes pasos. Y no precisamente por causa de la tauromaquia.
El matador nacido en Béziers y avecindado en España reconoce que pronunciarse como él lo hace está mal visto. Pero –concluye—“o se acaba el tiempo de la vergüenza o se acabará el nuestro… Primero cercenarán nuestra libertad, y después seguirán muchas otras… Porque hoy son los toros, pero mañana será cualquier otra manifestación artística que no les caiga en gracia. El pensamiento único es así… (siendo que) El toreo no es de izquierdas ni de derechas. Es de poetas, pintores y genios. De Lorca y de Picasso, dos artistas poco sospechosos de fascistas ni asesinos. Es del pueblo.”

Finaliza con una petición un sí es no es utópica: “Salgamos del armario y llenemos las plazas. Tomemos las calles. Son tan nuestras como de los prohibicionistas. Y nosotros somos más. Y podemos gritar más fuerte. No hay mayor verdad que la de un hombre ante un toro bravo. En nuestra mano está que no nos la quiten.”
Que se sepa, el francés es el primero en abandonar la táctica del avestruz que ha caracterizado a los taurinos frente a los antis. Hace honor al país de la libertad, donde nació, y a la ética de la profesión con la que se gana la vida, a trueque de exponer la suya tarde a tarde. Así lo reconoció su colega Morante de la Puebla al brindarle un toro al día siguiente, en Gijón. Además, da en el blanco al denunciar la hipocresía de esos abolicionistas tan ruidosos y activos contra la Fiesta como silenciosos e indiferentes a causas verdaderamente sociales. Ayer, Castella se encerraba con seis toros en la plaza del Puerto de Santa María a beneficio de la Fundación Down de España.
Los enemigos de la Fiesta. Por puro azar, para abrir la feria cultural en el auditorio Fundadores del Museo Taurino de Huamantla elegí como tema precisamente el de Los enemigos de la Fiesta, una sintética disección tanto del mal que viene de fuera –de ese pensamiento único, de raíz anglosajona, aludido por Castella—como del que corroe a la tauromaquia desde dentro. Presento aquí un resumen sumarísimo de lo dicho ante una numerosa audiencia de buenos aficionados, en el marco de un sentido homenaje al maestro Manuel de la Vega, humantleco ilustre y actual director de la Casa de Cultura local.
Como son harto conocidas y tema frecuente de esta columna las lacras que denigran en México a la fiesta alguna vez brava –en perversa colusión diestros sin ética, apoderados corruptores, ganaderos corruptibles, autoridades corruptas, empresarios facciosos y sin visión de futuro, públicos conformistas e incultos y medios indiferentes o cómplices–, me gustaría centrarme hoy en el tema referido por Sebastián Castella en su ya famosa carta; es decir, en la campaña difamatoria emprendida por animalistas radicales, ecologistas despistados, intelectuales intolerantes y, paradojas de la vida, profundamente ignorantes, y políticos oportunistas y ambiciosos en plan de aprovecharse, todos a una, de la culpable dejadez e inhibición de taurinos y taurófilos. Esa actitud de avestruces finalmente rota por Castella.
Con una advertencia previa: no todo ser humano que profese amor por los animales, mucho menos los ambientalistas conscientes y bien preparados –como tampoco personas indiferentes o incluso desafectas a las corridas de toros–, tienen por qué convertirse en abolicionistas. Durante siglos, hemos convivido con ellos en paz, y bien claro tenemos, taurinos y taurófilos, que estamos en minoría. Exactamente como puedan serlo las de aficionados a la música clásica, la ópera, la pintura, la literatura o la danza, artes todas en indudable situación minoritaria frente a, pongamos por caso, los seguidores de las telenovelas o de los deportes de masas, como el futbol.
Los ocho pecados capitales del abolicionismo. Si algo une en su fanatizada cruzada a quienes claman por la supresión de los toros –porque de prohibirse las corridas se condenaría a extinción a la singular familia bóvida toro de lidia—no es su afán de frenar el maltrato a los animales –en cuyo caso estarían solicitando con idéntica vehemencia la cancelación de lugares donde se sacrifican especies destinadas a alimentarnos, mismas que sobreviven hacinadas, al revés del toro de lidia, mientras llega su hora, en aras del mercado alimentario–, sino una serie de desviaciones psicológicas e ideológicas que los marcan profundamente, y los han hecho fácil pasto del oportunismo de los malos políticos y del exhibicionismo obtuso de las redes sociales.
Los rasgos más notorios de los militantes de la actual corriente antitaurina son los siguientes:
1) Taurofobia, que como todas las fobias es un impulso irracional.
2) Incultura: son gente básicamente incapaz de comprender y analizar una tradición desde los valores de su mito de origen y la simbología que los actualiza en un rito.
3) Intolerancia, espíritu inquisitorial, sustitución de la empatía por un odio ciego.
4) Integrismo, que es el intento de imponer al resto de la sociedad su propia y muy particular visión del mundo (late aquí la imposición de los valores de la globalización anglosajona sobre cualquier tradición cultural que le sea ajena).
5) Corrección política, que es esa disolución del criterio personal en corrientes de pensamiento mayoritarias, con la consecuente persecución de lo que está mal visto.
6) Oportunismo cínico, a cargo de políticos en campaña a la caza de ingenuos.
7) Ilusión de superioridad moral sobre los taurófilos, catalogados automáticamente como seres despreciables, primitivos y violentos. Una proyección a espejo en toda forma.
8) Buenismo, no otra cosa que la sensación mojigata de estar participando en un movimiento inmaculado, civilizado y progresista, que nos hace “buenos” por definición, sin comprometernos a nada importante ni socialmente trascendente.
A lo anterior podría añadirse –puesto que ha cobrado efecto legal tanto en el Barcelona como en Quito, Bogotá y Caracas, ciudades históricamente taurinas donde ya no se dan toros tras sendas votaciones “democráticas”—un concepto claramente anacrónico de la democracia como simple recuento de votos –la dictadura de la mayoría–, siendo que en su versión más actualizada, la democracia tiende a proteger los derechos de las minorías y a evitar, salvo en casos especialísimos –apologías del odio, fundamentalmente– cualquier forma de censura.
Colofón. Mucho es lo que podría abundarse en torno a tema tan candente y actual. Pero con lo escrito hasta aquí, creo haberlo situado en sus coordenadas esenciales. El resto, decíamos en Huamantla, nos toca a nosotros: cultivar una esperanza activa con la mirada puesta en el futuro de la Fiesta, tal como acaba de hacerlo, desde su postura como ciudadano europeo y matador de toros, el notable matador francés Sebastián Castella.